Los jóvenes en la región enfrentan tasas de desocupación tres veces superiores a las de los adultos, mientras que la informalidad afecta al 60% de los jóvenes trabajadores. Además, 5 de cada 7 jóvenes que no estudian ni trabajan de forma remunerada son mujeres. Un revelador informe de la OIM identifica brechas, desafíos y oportunidades con que fortalecer el mercado laboral de los jóvenes de la región mediante el diálogo social.










